Centro Multifuncional

España - RAVAL BARCELONA

El proyecto se concibe como un volumen progresivamente suspendido que libera la planta baja y restituye el espacio al peatón. Esta operación permite prolongar visual y físicamente la trama urbana existente, generar un acceso cualificado al edificio y conectar la plaza y las calles adyacentes. La propuesta adopta un sistema espacial abierto y flexible, capaz de absorber cambios de uso futuros y favorecer la coexistencia de programas públicos y privados. El edificio no se entiende como un objeto cerrado, sino como una infraestructura urbana activa, permeable y evolutiva.

Implantación urbana

El solar, resultado del derribo de una edificación esquinera, se sitúa en un punto de transición entre tramas urbanas. El proyecto completa el frente edificado, cualifica el acceso

a la plaza y establece una nueva continuidad espacial en planta baja, generando un espacio público cubierto que actúa como articulador urbano.

  • El acceso se produce bajo un gran atrio que conduce a un vestíbulo en triple altura, organizando la conexión vertical hacia las plantas de oficinas. Los cuerpos elevados se agrupan en volúmenes definidos, envueltos por una fachada tecnológica industrializada que regula iluminación y ventilación. La cubierta ajardinada actúa como extensión del espacio de trabajo y aporta una nueva cota verde al entorno urbano. El interior se estructura como una secuencia de plantas diáfanas, con elevada calidad lumínica y ambiental, configurando una infraestructura versátil preparada para transformaciones futuras.

  • La propuesta optimiza orientación, ventilación cruzada, control solar e inercia térmica para minimizar la demanda energética. La envolvente y los sistemas de sombreado garantizan equilibrio entre iluminación natural y control térmico, reduciendo la dependencia de sistemas activos y mejorando la calidad ambiental interior.

  • A partir de un modelo energético digital, se optimiza la envolvente y el comportamiento térmico del edificio, logrando una reducción del 38% en demanda respecto al edificio de referencia. La incorporación de iluminación eficiente, sensores, sistemas renovables (fotovoltaica, geotermia y aerotermia) permite alcanzar una reducción global del 53,1% en consumo energético y costes operativos.

  • El edificio integra cubiertas y terrazas verdes con capacidad de retención hídrica y reutilización de aguas pluviales para riego. La vegetación mediterránea de bajo consumo hídrico, junto con un estanque regulador, contribuye a reducir el efecto isla de calor y a generar un microclima más confortable.

  • El proyecto adopta criterios de Análisis de Ciclo de Vida, priorizando materiales de bajo impacto, reciclados y desmontables. Se concibe como una infraestructura reversible, donde los componentes pueden desmontarse y reutilizarse. Se alcanza una reducción del 48% en carbono embebido y un 35% de potencial de circularidad respecto al “baseline”, alineándose con los estándares europeos más exigentes.

  • La propuesta combina medidas de mitigación y adaptación frente al cambio climático, anticipándose a escenarios de mayor exigencia térmica y escasez hídrica. El resultado es un edificio eficiente, flexible y resiliente, que reduce costes operativos, mejora el bienestar de los usuarios y se posiciona como referencia ambiental y urbana en su contexto.